Indigencia: el rostro oculto de las calles

“Sueño con volver a ver a mi mamá y crecer para ayudar a mi familia”. Ese es el deseo de un niño que tuvo que escoger las calles de Caracas como su hogar para escapar de la violencia que se vivía en su casa.

Hace tres años tomó lo que puede ser la decisión más difícil de si vida, alejarse de su madre, dejar los estudios y sus pequeños amigos para refugiarse en la oscuridad de la calle.

Descanso y con la ropa rota deambula por las calles del municipio Chacao. Vivía en la ciudad de Maracay pero con la ayuda de un amigo pudo llegar a Caracas, porque a su juicio, en la capital había más comida y era menos peligroso.

El tiempo que lleva viviendo en la calle lo ha enseñado a cuidarse de la delincuencia. No es como cualquier niño, no juega, no se divierte con sus compañeros, su inocencia quedó a un lado pues ahora tiene que lidiar una lucha por su supervivencia.

Asegura que ve como otros niños de la calle se apuñalan y se hieren durante disputas por comida y espacios para dormir. Él evita esas situaciones porque no sabe cómo defenderse.

Esta es la historia de uno de “Los Pies Descalzos” tal como reconoce la policía a los infantes que recorren a diario las calles de Caracas. La mayoría de ellos vienen de hogares disfuncionales donde predomina la violencia y las drogas.

La crisis social y económica del país no sólo afecta a estos pequeños, pues muchos adultos también se han ido a las calles en busca de un poco de comida o ante la falta de un techo que los pueda proteger.

Según el director de la Policía del Municipio Chacao, comisario Luis Alberto Godoy, actualmente en esa jurisdicción existen tres tipos de indigencia, además de la de los niños abandonados.

La autoridad policial señala que también hay personas que solo acuden al municipio para buscar comida a las afueras de los restaurantes y locales de comida. Ellos permanecen durante el día en el municipio y luego vuelven a sus hogares.

En tercer lugar, y la que considera más lamentable, es la de obreros y trabajadores de fábricas que viven en ciudades dormitorios y ante el alto costo de los pasajes, prefieren dormir en las plazas de Chacao para poder estar a tiempo al día siguiente en sus trabajos

La ploriferación de la indigencia en Chacao preocupa a las autoridades locales, pues esto trae consigo el aumento de los delitos de robo y hurto. “Mientras los indigentes esperan para conseguir comida o dinero tienden a cometer algunas actividades delictivas” señaló Godoy.

Además del aumento del delito, el otro factor preocupante es que solo pocos aceptan la ayuda de los programas municipales para reinsertarse en la socidad.

Según el comisario, semanalmente sale a las calles una comisión de la policía municipal junto a trabajadores del programa Techo en busca de indigentes, con el fin de alimentarlos, darles atención médica y motivarlos a que vuelvan a una vida útil.

En cada operativo son atendidos al menos cuarenta indigentes, pero de ellos, solo uno o dos prefieren reinsertarse. Esta situación representa un problema para la jurisdicción porque cada vez son más los indigentes que llegan a Chacao y son muy pocos los que prefieren salir de la indigencia.

CARAOTA DIGITAL.

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